LEMA ORANTE

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    Y cuanto más se enzarza el desasosiego social, comunicador y de relación, más se afianza la razón del combate, la actitud de la contra, la perseverancia en el dominio…, y más humanidad arraigada, que no asume variables que no sean las que impone la autoridad.

    En ese estado de… “estar”, la Llamada Orante queda relegada, y… hoy, nos reclama que es justo cuando másmásmás necesitamos de ella. 

    La capacidad de poder que ha desarrollado la especie humanidad es asombrosa. ¡Asombrosa! Sus recursos destructivos son… casi ilimitados. Y sus intenciones de control, dominio y manipulación se han generalizado. Y cada cual procura, con su estrategia –salvo excepciones-, llamar la atención, imponer su criterio, reclamar caridad, imponer actitudes, pasearse egolátricamente con la impunidad…

    Y cada cual va aduciendo sus… formas: el “yo soy así”; el “ya cambiaré cuando tenga, cuando logre, cuando alcance…”.

    El Sentido Orante, en su perseverancia, nos reclama el abandono de esas estrategias. Nos reclama nuestra consciencia de Universo. Nos reclama nuestra convivencia consentida –con-sentida-. ¡Nos reclama nuestra capacidad solidaria! Nos reclama… nuestro ¡origen Creador!, de las mil y una forma que se pudo hacer, realizar o concretar. ¡Nos reclama que todo ello es “ama-necer”! ¡Es nacer continuamente gracias a la fuerza del amor!... que el hombre también quiere poseer, tener, controlar, dominar… Y lo institucionaliza a través de leyes, contra-leyes… Prostituye su ideal, sus ideales, y los convierte en esclavos de la impunidad. 

    Ciertamente, consciente es… la Llamada Orante, de su débil vibración. ¡Es enorme en su intención! ¡Es infinita en su Amor! Pero la humanidad, ¡desconfiada, exigente e impositiva!, apenas si escucha; apenas si aprende. Y busca y encuentra refugio en su ego-idolatría, camuflada de miles de formas… totalmente egoístas.

    Pero parece resultar casi imposible que el ser se replantee su forma, manera y actitud del “estar”; del estilo de vivir. 

    Y han pasado… –¡ay!- ¡han pasado enviados, avataras, santos, ritos, liturgias, religiones, filosofías, humanidades, civilizaciones!… con sus mensajes.

    Y pareciera… –y evidente también resulta- que nada de eso hubiera ocurrido. Pareciera que ningún profeta habló o dijo o escribió. Pareciera que la excepcionalidad, lo imprevisible, lo inesperado, lo milagroso, nunca hubiera existido.

    Allá… sí, allá, a lo lejos de la consciencia, reside el reclamo, ante… ¡lo que no se pueda lograr!, de orar para pedir, casi exigir, y culpabilizar, por supuesto, a la Creación, a lo Divino, a lo… –como se le quiera llamar- de todas las penurias que tiene el ser. ¡Por una parte se reclama el libre albedrio de hacer lo que el ser considera oportuno! Por supuesto, sin consultar con el abrigo divino –“sin consultar con el abrigo divino”-.

    Veleidades de poder, vanidades de autosuficiencia… que algunos tienen la suerte de que se les aclara de golpe, para que se vea otra realidad.

    Desde la infinitud… vibrando está la Oración. 

    Desde la infinitud… actúa con su sutil predicción. 

    Mientras desde la inmediatez de la actualidad… el ser se debate en sus contrariedades. 

    La Llamada Orante nos sugiere, sutil pero rigurosamente, el no caer en la fácil repulsa o en el fácil consentimiento. El escuchar lo que el Misterio Creador sugiere, dice y expresa cuando nos Contempla, cuando nos Medita, cuando nos Ora. 

    Que ese alimento transfigure nuestra presencia, configure nuestra percepción, aliente nuestra ilusión

    Hay que disponerse bajo la grandeza de nuestro origen, mantenimiento y presencia, para así saberse adaptar, ¡sin renunciar!… a los proyectos de ideales que sugiere la Providencia. 

    Y cada vez –como si fuera o se tratara de una carrera veloz- los obstáculos se hacen más manifiestos, y los recursos para eludirlos se hacen más humanos y menos animistas, y muy menos espiritualistas. Con lo cual se pasa a engrosar la masa vulgar del “usar y tirar”.

    Y la humanidad se usa y se tira con total impunidad y frivolidad; sin ninguna belleza.

    Y ahora la Llamada Orante se nos presente como un aviso de flash que pretende deslumbrarnos para obtener de nosotros la mejor imagen, para que se geste en cada ser su mejor versión, y saberse ligado a eseflash Creacional, desde lo Infinito.

    Por una parte, la humanidad se siente vigorizada, supremacista y dominadora de la vida y el vivir. Pero por otra parte se siente amenazada, desconcertada, asustada… por el dominio que el hombre ejerce sobre el hombre; por la constante y perseverante actitud de controlar y vulgarizar lo cotidiano, quitándole todo sentido… de ánimo, de ánima, de humor, de amor –por supuesto-, que tiende a convertirse en una moneda: nueva, vieja o mediana…

    Decía la plegaria: “Nuestro auxilio es el Nombre…”.

    Pero si eso se modifica… y nuestro auxilio se convierte en el dominio alternativo según momento, circunstancia e incluso época, entonces estaremos siempre vendidos al mejor postor, al más hábil y al más dominador. 

    El Sentido Orante nos reclama que, a la hora de acudir a los “plastificados” remedios de la índole que sea, el ser debe imbuirse, antes, de su posición de Infinitudes, de Universos…

    Las noches pretendían, con los sueños, inmiscuirse en las profundidades de la consciencia, animar la Eternidad de la vida, y ofrecer la vigilia del amanecer… como el mejor regalo de cuido, de afecto, de ¡referencia grandiosa!

    Pero la consciencia ordinaria ve el sol como una reacción termonuclear, ve las estrellas como un producto de un gran disparo: Big Bang. Parece que se ha agotado la capacidad de imaginar, esa que nos hizo designar inspiradoramente el nombre de estrellas, galaxias y constelaciones –que aún permanecen “por aquello de”… pero que en realidad están ya codificadas con números y letras-. 

    Las divisiones y divisiones establecidas para establecer pequeños dominios y posesiones hacen perder la consciencia de Unidad, la consciencia de Universalidad, la consciencia de Creación. Y así, el ser ¡se secuestra a sí mismo!… y se declara autosuficiente. Y cada uno, con el “así soy yo”, arrasa su medio, su circunstancia… Y muchas veces, sin darse cuenta. Y otras muchas, sin querer darse cuenta.

    Quizás sea la hora, desde el Sentido Orante, ¡de que cada ser asuma la responsabilidad subsidiaria de todos los desastres que hoy ocurren en la vida! 

    ¡Quizás sea el momento de asumir la participación, la colaboración que se hace… a la destrucción masiva de lo solidario, de lo afectivo!

    ¡Quizás sea el momento –¡sin sentirse culpable, más bien responsable!- de asumir la evidencia de la colaboración en el ocultamiento, en el secretismo, en… la trampa!; ¡en el asegurarse!… mientras los demás queden lejos de mi posesión, de mi idea. 

    Quizás… sea el momento de asumir la responsabilidad personal, como humanidad, de lo que está transcurriendo, de lo que está ocurriendo en lo inmediato, en lo cercano, en lo semi-lejano… 

    Quizás es el momento de no evadirse, de no eludir… 

    Y dejar de culpar y dejar de condenar…, para empezar a construir en base a reconocerse como “participante de un desamor”. Y, a partir de ahí, recogerse en lo Orante, que nos reclama su inquebrantable y providencial asistencia.

    Y así, ¡poder suspirar!… por lo bello, lo poético, lo sonriente, “lo siempre posible”, bajo el Auxilio del Misterio Creador.

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    And the more the social, communicative and relationship disquiet becomes embroiled, the more reason for the fight, the attitude of going against, the perseverance in dominance..., and more rooted humanity, which does not assume variables other than those imposed by authority.

    In that state of... "being", the Call of Prayer is relegated, and... today, it claims of us just when we most need it more and more.

    The capability of power that the human species has developed is amazing. Amazing! Its destructive resources are... almost limitless. And its intentions of control, domination and manipulation are widespread. And each one tries, with its own strategy –with some exceptions- to attract attention, to impose its own criteria, to demand charity, to impose attitudes, to walk selfishly with impunity...

    And each one adduces its... way: "I am like this"; the "I will change when I have, when I achieve, when I reach...".

    The Prayerful Sense, in its perseverance, calls on us to abandon these strategies. It calls for our consciousness of the Universe. It calls for our consenting -with-sense- coexistence. It calls for our capacity for solidarity! It claims from us... our Creator origin, of the thousand and one ways that it could have been made, realised or made concrete. It demands from us that all this is [1]loving-dawn. It is to be born continuously thanks to the force of love!... that man also wants to possess, to have, to control, to dominate... And he institutionalises it through laws, counter-laws... He prostitutes his dreams, his ideals, and turns them into slaves of impunity.

    Certainly... the Prayer Call is aware, of its weak vibration. Its intention is enormous! Its Love is infinite! But humanity, distrustful, demanding and imposing!, hardly listens; hardly learns. And it seeks and it finds refuge in its ego-idolatry, camouflaged in a thousand ways... absolutely selfish.

    But it seems almost impossible for the being to rethink its form, way and attitude of "being"; of the style of living.

     And envoys, avatars, saints, rites, liturgies, religions, philosophies, humanities, civilizations have passed by... with their messages.

    And it seems… –and it is also evident- that none of this has happened. It seems that no prophet spoke or said or wrote anything. It seems that the exceptionality, the unpredictable, the unexpected, the miraculous, never existed.

    There... yes, over there, far away from consciousness, lies the claim, before... what cannot be achieved!, of praying to ask, almost to demand, and to blame, of course, Creation, the Divine, the... whatever you want to call it, for all the hardships that the being has. On the one hand, it claims the free will to do what the being considers appropriate! Of course, without consulting the divine shelter -"without consulting the divine shelter"-.

    Fickleness of power, vanities of self-sufficiency... that some people are fortunate enough to clarify at once, so that another reality can be seen.

     From infinity... vibrating is the Prayer.

     From infinity... it acts with its subtle prediction.

     Meanwhile from the immediacy of the present day... the being struggles in its setbacks.

    The Prayer Call suggests, subtly but rigorously, not to fall into easy repulsion or easy consent. Listening to what the Creator Mystery suggests, says and expresses when it Contemplates us, when it Meditates us, when it prays us.

     Let that nourishment transfigure our presence, configure our perception, encourage our dreams.

    We have to dispose ourselves under the greatness of our origin, maintenance and presence, in order to know how to adapt, without giving up!... to projects of ideals suggested by Providence.

    And each time –as if it were a fast race- the obstacles become more evident, and the resources to avoid them become more humane and less animistic, and very much less spiritualistic. With which the vulgar mass of "use and throw" is swollen.

     And humanity is used and thrown away with total impunity and frivolity; without any beauty.

    And now the Prayer Call is presented to us as a flash warning that aims to dazzle us in order to obtain the best image of us, so that its best version is developed in each being, and to know that it is linked to that Creational... flash from the Infinite.

    On the one hand, humanity feels invigorated, supremacist and dominant in life and living. But on the other hand it feels threatened, disconcerted, frightened... by the dominance that man exercises over man; by the constant and persevering attitude of controlling and vulgarizing the everyday, taking away all sense... of encouragement, of spirit, of humour, of love –of course- which tends to become a currency: new, old or medium...

    The prayer said: "Our help is the Name...".

    But if that changes... and our help becomes the alternative domain according to moment, circumstance and even time, then we will always be sold to the highest bidder, to the most skilful and the most dominant.

    The Prayer Sense claims from us, that when resorting to "plasticized" remedies of any kind, the being must first imbue himself with his position of Infinitudes, of Universes...

    Nights tried, with dreams, to intrude into the depths of consciousness, to animate the Eternity of life, and to offer the vigil of the dawn... as the best gift of care, of affection, of great reference!

    But ordinary consciousness sees the sun as a thermonuclear reaction, sees stars as a result of a big shot: Big Bang. It seems that the ability to imagine has been exhausted, that which made us inspiringly name stars, galaxies and constellations –which still remain "in case that"... but which are in fact already coded with numbers and letters-.

    The divisions and divisions established to establish small domains and possessions cause the loss of Unity consciousness, the consciousness of Universality, the consciousness of Creation. And so the being kidnaps itself!... and declares itself self-sufficient. And each one, with the "that’s how I am", devastates its environment, its circumstance... And many times, without realising it. And many other times, without wanting to realise it.

    Perhaps it is time, from the Prayer Sense, for each being to assume the subsidiary responsibility for all the disasters that occur in life today! 

    Perhaps it is time to assume the participation, the contribution that is made... to the massive destruction of solidarity, of the affective!

    The time has come, perhaps, -without feeling guilty, but rather responsible- to assume the evidence of participation in concealment, in secrecy, in... the trap!; in securing... while the others remain far from my possession, from my idea.

    Perhaps... it is time to take personal responsibility, as humanity, for what is happening, for what is happening in the immediate, the near, the semi-remote…

    Maybe it's time to not run away, not to avoid...

    And stop blaming and stop condemning..., to start building on the basis of recognising oneself as a "participant in a lack of love". And, from there, to gather in the Prayer, which calls on us for its unwavering and providential assistance.

    And so, to be able to sigh!... for beauty, poetic, smiling, of “the always possible", under the Help of the Creator Mystery.

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    [1] In Spanish Dawn is Amanacer, which if you break the word Ama- necer, Ama means loving.

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    Y habitualmente sucede que, después de un álgido proceso, de una culminación del tipo que sea, el ser, tanto biológica como psicológicamente –para, de momento, mantener para el entendimiento esas dos expresiones- tiende a decaer. Decae, como dando muestras de un gráfico que asciende, culmina, desciende y desciende… mucho, y poco a poco vuelve a ascender…

    Lo que nos plantea el Sentido Orante es: ¿Eso es así? ¿O eso es algo que el sentido organizativo, poderoso e influyente de las diferentes generaciones ha ido gestando?

    Y es lícito plantearse esto, puesto que existen sistemas vivientes que desde el principio están –cuando se constituyen como tal- en procesos culminantes, y permanecen en la culminación, salvo, efectivamente, acontecimientos ajenos a su organización que perturben seriamente sus estructuras y sus dinamismos.

    El ser vivo estructuralmente más grande –no solo en tamaño sino en biodiversidad- del planeta, es la barrera de coral. ¿Y saben? Ha permanecido por infinidad de tiempo con un desarrollo evolutivo creciente, fastuoso, impresionante. Cuando se ha venido a deteriorar, no ha sido porque le tocaba deteriorarse, no, ha sido por la acción incidente, destructora, corrosiva y contaminante del ser humano. No obstante, aún se conservan… más o menos importantes barreras que tratan de sobrevivir.

    Este macro-ejemplo podría considerarse como una humanidad. Sí, alberga una biodiversidad tan amplia, tan equilibrada, tan dinámica y tan creativa, que bien podría ser el comportamiento de nuestra especie: dinámico, creativo, expansivo, novedoso…

    Pareciera, cuando se promueve esta referencia, que es inevitable –inevitable- que, al llegar a cierto nivel de expresión, se decaiga a veces hasta niveles muy inferiores, muy vulgares. Incluso se llama a estos procesos “leyes de vida”. Y aun admitiendo el llamado “cansancio”, en el tiempo recuperador no se puede –nos dice el Sentido Orante- caer en la vulgaridad que nos precedió en la ascensión a lo culminante, ¡y mucho menos más abajo!, puesto que ese periodo de descanso es un periodo de recreación, de evaluación, de valoración, de proposición, de propuestas. Luego sigue la culminación. Con otras dinámicas, sin duda, con otras ritmologías, pero no… no con un décalage de “¡ya!”; de frustración, finalmente. 

    Pareciera como si se hubiera introducido en la especie un ritmo de triunfo y fracaso, y para volver a triunfar hay que partir del fracaso; y para poder estar sano hay que estar previamente muy enfermo; y para poder saborear la paz hay que generar antes, previamente, la guerra.

    ¿Qué… qué “ley de vida” es ésa? ¿Acaso el sol se apaga por la noche? No. Es la tierra la que coquetea con su referencia.

    ¿Acaso no es cierto que iniciamos el otoño, y simultáneamente también la primavera?

    ¡No hay tregua, ni pausa! Hay permanente culminación. Y gracias a eso, el Universo se mantiene, se expresa, se muestra. Diariamente, los observadores astronómicos, astrofísicos, nos cuentan novedades tan impredecibles como decir: “Es que esto no podía ocurrir”, como recientemente la eclosión o la comunión de dos agujeros negros que produjeron una onda gravitacional hace millones de años, y ha llegado por aquí. No, eso no podía ser cierto. 

    Pues lo es.

    El hombre, en su minúscula consciencia, cuando enfoca el “saber-poder”, pretende –y lo consigue, pero por represión-… consigue establecer leyes, mandamientos, ordenanzas; y a la vez que es sapiens se considera ¡salvaje y brutal!, porque afirma que si no es así… no se podría vivir, no se podría estar: ¡sin leyes, sin normas, sin artículos! Por eso les sorprende, a los astrofísicos incluidos –que deberían tener, se supone, una imprevisible capacidad para el asombro-, les sorprende que ocurra algo que no estaba previsto, que desafía las leyes. ¿Qué leyes?

    Sí, es cierto, existen algunos ritmos y variables. Pero, aunque mucho se enfatiza sobre el origen del Universo “por-que-sí”, cuando se plantean las situaciones del todo, no… no cuadran.

    Un solo detalle, ya que se menciona la astrofísica: El Sentido Orante nos recuerda que todo estaba previsto einsteinianamente para que el Universo se expandiera, pero luego existiera una fuerza de contracción y se mantuviera un equilibrio. Una magnífica ley para quedarnos todos tiesos como una estalactita o una estalagmita. Un modelo… ¡guay!

    Pero el modelo “guay” de estatismo, aunque admitiendo que se expande y se contrae, se ha deshecho. Sí. No hay manera de encontrar suficiente fuerza o energía centrípeta o de contracción. No hay manera de encontrarla. Lo único que se expresa es una expansión cada vez más fuerte, cada vez más exponencialmente veloz. 

    ¡No cuadra con la ley!

    Si teníamos entre la humanidad leyes todavía más controvertidas: en la guerra, matar a un enemigo o a enemigos te supone una medalla, una medalla en el pecho, una condecoración. Pero cuando llega la paz, si matas a un enemigo te supone la cárcel, cadena perpetua o ejecución.

    Y dices: “¿Pero el hecho ha sido el mismo, no?”.

    Ya, pero en un caso era la rabia, la patria, la defensa, el ataque… Y en el otro caso era ya como muy así, que, que, que… que no… que sí.

    Probablemente –probablemente-, si se pudieran reciclar los asesinos que en la cárcel están, si se pudieran reciclar y llevarlos en el tiempo a épocas de guerra, serían unos héroes. 

    ¡Qué cosa!, ¿no? ¿Cuál es la ley?

    El Sentido Orante nos… palpita, ¡sin leyes!

    Necesitó Moisés unas tablas, para darles unas leyes que nada suponían de novedad. ¡Pero hay una particularidad! Hubo dos oportunidades. En la primera, nunca se supo cómo eran las leyes. La soberbia y vanidad de Moisés –según cuenta la historia- las estrelló contra el vellocino de oro. Luego tuvo que volver, y entonces ya le dieron unas tablas de baja calidad. Sí, sí, tablas que ya conocía todo el mundo.

    No fueron novedad. El “amarás al Señor con toda tu fuerza”… ¡ya se sabía! El “no matarás”, el “no codiciarás los bienes ajenos”, etc., ¿qué aportaban?     

    Hoy se sigue venerando como “La Ley”.

    Sería curioso ver quién fue… –no por señalarle- sería curioso saber quién fue el primer hombre que inventó –inventó, no; “invento” es algo-, que le dio por dominar a la Creación, al Misterio Creador, a lo Divino, y empezó a hablar de “leyes divinas”. 

    ¿En serio creen ustedes que –así, entre nosotros- Dios tiene leyes? ¿Es un jerarca jurisprudente que va señalando articulados…? Como hemos visto en una minuciosidad pequeñísima, esta Creación nos ofrece un tremendo chasco a nuestra sapiencia: ¡nada sabemos! Las leyes se pulverizan.

    Al referirse a la Creación como “el Misterio Creador”, se le muestra en estas palabras –“Misterio Creador”- como algo que está fuera de nuestra consciencia. Pero, atención: fuera en cuanto a la sapiencia, pero muy dentro en cuanto a la vivencia.

    Esto nos da… un sentido liberador. No recurrimos a las leyes.

    Escuchamos el sentir, percibimos el fluir de las casualidades, las sorpresas, los imprevistos, los inesperados, las suertes…; el desarrollo de la bondad, del respeto, de la convivencia, de la creatividad permanente. ¡Nada de ello obedece a leyes! Todo ello es producto de inspiración; ¡de inspiración de Creación!

    De ese AMAR que nos hace NACER, que nos da el despertar vigilante… luminoso.

     

    Incorporar la permanente creatividad expansiva y novedosa de cada vigilia, de cada amanecer…; y descubrir, en el aparente… –“aparente”, pero hay que estar en esa actitud- descubrir, en ese aparente momento de repetición, que no es tal repetición, que hay detalles, muestras, imágenes…; y con la actitud de sabernos en otro lugar del Universo, en otro momento de la escalada amorosa…; y sentir que todo ello nos… ¡implica!... es bondad Creadora.

    Es… complacencia novedosa

    Es… Piedad incesante que se renueva cada instante y que nos da la trascendencia.

    El Sentido Orante nos muestra, con nuestra actitud y atención correspondiente, cómo el aroma del día es distinto, cómo las consciencias tienen otro despertar, cómo la actitud de imaginación, de escucha… es diferente.

    Contemplando nuestra posición, nos damos cuenta de nuestras variables. Esas que nos hacen ser permanentemente creativos. Esas que nos llevan a situaciones en las que, en teoría, ¡no sabemos qué decir!… Pero sí debemos saber dónde buscar, dónde preguntar.

    Porque no hay aparente –“aparente”- penuria, que no tenga su respuesta divina, adecuada al momento, adecuada a las circunstancias.

    Lo Eterno, en su infatigable cuidado, atención y… aureola hacia la vida, no la somete a un callejón sin salida. La apura, sí, la corteja, la aprisiona, la lleva al precipicio, pero no la empuja. Y si lo hace, no deja que se golpee en la caída.

    Por ello, al sentir esa consciencia de innovación, cada día, sabemos que cada circunstancia que nos pueda desbordar o inmovilizar tiene su respuesta adecuada. Y la buscaremos y la encontraremos, porque nos encontrará.

    Ciertamente, siempre y cuando estemos en esa disposición.

    El dicho decía: “Dios aprieta pero no ahoga”.

    El Misterio Creador, desde su profunda oscuridad, nos… ilumina. En su Sentido Orante nos… aclara.

    Y es su afán recogernos en brazos, ser un embozo de nuestro ser. Y así, sentirnos recogidos, auxiliados, cuidados. Y consecutivamente tener esa actitud libertaria. Como el niño cuando juega, salta y corre: no es consciente, sin duda, del arrope del padre o la madre, que están pendientes de alguna contingencia, pero así es.

    Cuando el ser llega a la madurez, va siendo progresivamente consciente de que sus juegos, sus saltos… están custodiados por un Misterio Creativo, por una Inspiración amorosa.

    ¡Y en sabiendo esto!, el ser se mueve como aquel infante. Pero ahora lo hace con la consciencia de que encontrará lo preciso, se expresará en lo novedoso, creerá en sus recursos, buscará y le encontrarán.

    ***

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    And it usually happens that, after a climax, a culmination of whatever kind, the being –both biologically and psychologically –in order to keep those two expressions for our understanding for the time being- tends to decline. It declines, as if showing a graph that ascends, culminates, descends and descends... a lot, and little by little it ascends again...

    What the Prayerful Sense asks us is: Is this so, or is this something that the organisational, powerful and influential sense of the different generations has been developing?

    And it is legitimate to consider this, since there are living systems that from the beginning are –when they are constituted as such- in processes that culminate, and remain in culmination, except, indeed, for events outside their organisation that seriously disturb their structures and their dynamics.

    The largest structural living being –not only in size but in biodiversity- on the planet is the coral reef. And do you know? It has remained for an infinite amount of time with a growing, lavish, impressive evolutionary development. When it has come to deteriorate, it has not been because it was time to deteriorate, no, it has been due to the incidental, destructive, corrosive and contaminating action of human beings. Nevertheless, there are still... more or less important reefs that try to survive.

    This macro-example could be considered like humanity. Yes, it is home to a biodiversity so vast, so balanced, so dynamic and so creative, that it could well be the behaviour of our species: dynamic, creative, expansive, novel...

    It would seem, when this reference is promoted, that it is inevitable –inevitable- that, upon reaching a certain level of expression, it sometimes declines to much lower, very vulgar levels. These processes are even called "laws of life". And even admitting the so-called "fatigue," in the recuperative time one cannot –the Prayerful Sense tells us- fall into the vulgarity that preceded us in the ascent to the climax, much less below!, since that period of rest is a period of recreation, of evaluation, of assessment, of proposition, of proposals. Then follows the culmination. With other dynamics, no doubt, with other ‘rhythms’, but not... not with a ‘decalage’ of "already"; of frustration, finally.

    It seems as if a rhythm of triumph and failure has been introduced into the species, and in order to triumph again one must start from failure; and in order to be healthy one must first be very sick; and in order to taste peace one must first generate war.

    What... what "law of life" is that? Does the sun go out at night? No. It is the earth that flirts with its reference.

    Isn't it true that we begin autumn, and simultaneously spring as well?

    No truce, no pause! There is permanent culmination. And thanks to that, the Universe is maintained, expressed, shown. Every day, astronomical observers, astrophysicists, tell us such unpredictable news as saying: "This could not happen", as recently the hatching or the communion of two black holes that produced a gravitational wave millions of years ago, and it has come around here. No, that could not be true.

    Well it is.

    Man, in his minuscule conscience, when he focuses on "knowledge-power", pretends –and succeeds, but by repression-... he manages to establish laws, commandments, ordinances; and at the same time he is sapiens he considers himself wild and brutal, because he affirms that if it is not so... one could not live, one could not be: without laws, without rules, without articles! That's why it surprises them, astrophysicists included –who should have, supposedly, an unpredictable capacity for wonder- that something happens that was not foreseen, that defies the laws. What laws?

    Yes, it is true that there are some rhythms and variables. But, although much emphasis is placed on the origin of the Universe "just because", when situations are posed, they do not... do not add up.

    Just one detail, since astrophysics is mentioned: The Prayerful Sense reminds us that everything was einsteinianly foreseen for the Universe to expand, but then there was a force of contraction and a balance was maintained. A magnificent law to make us all stiff as a stalactite or a stalagmite. A cool... model!

    But the "cool" model of statism, even though admitting that it expands and contracts, has been undone. Yes, there is no way to find enough centripetal or contraction force or energy. There is no way to find it. The only thing that is expressed is an ever stronger expansion, ever more exponentially rapid.

     It does not fit the law!

    If we have even more controversial laws among humanity: in war, killing an enemy or enemies means a medal, a medal on your chest, a decoration. But when peace comes, if you kill an enemy you get jail, life imprisonment or execution.

    And you say: "But the event was the same, wasn't it?".

    Yes, but in one case it was rage, the country, the defence, the attack... And in the other case it was already like this, that, that... that no... that yes.

    Probably –probably- if the killers in prison could be recycled, if they could be recycled and take them in time to times of war, they would be heroes.

    What a thing, right? What's the law?

    The Prayerful Sense is... throbbing, lawless!

    Moses needed some tablets, to give them some laws that were nothing new, but there is a peculiarity! There were two opportunities. On the first, we never knew what the laws were like. Moses' pride and vanity –according to the story- crashed them into the Golden Fleece. Then he had to come back, and then he was given some poor quality tablets. Yes, yes, tablets that everyone already knew.

    These were not new. The "you shall love the Lord with all your might"... it was already known! The "thou shalt not kill", the "thou shalt not covet another man's goods", etc., what did they bring?  

    Today it is still venerated as "The Law".

    It would be curious to see who it was... –not to point him out- it would be curious to know who the first man was who invented –he invented, no; "invention" is something-, who thought to dominate Creation, the Creator Mystery, the Divine, and began to speak of "divine laws".

    Do you really believe that –so, among us- God has laws? Is he a jurisprudential hierarch who points out articles...? As we have seen in a very small way, this Creation offers us a tremendous disappointment to our wisdom: we know nothing! The laws are being pulverized.

    By referring to Creation as "the Creator Mystery", it is shown in these words –"Creator Mystery"- as something that is outside our consciousness. But be aware: outside in terms of wisdom, but deep inside in terms of experience. This gives us... a liberating sense. We do not resort to laws.

    We listen to the feeling, we perceive the flow of coincidences, surprises, unexpected events, luck...; the development of goodness, respect, coexistence, permanent creativity. None of it obeys laws! All of this is a product of inspiration; of the inspiration of Creation!

    Of that LOVE that makes us BORN, that gives us the vigilant awakening... luminous.

    To incorporate the permanent expansive and novel creativity of each vigil, of each dawn...; and to discover, in the apparent... –"apparent", but one must be in that attitude- discovering, in that apparent moment of repetition, that it is not such a repetition, that there are details, samples, images...; and with the attitude of knowing ourselves in another place of the Universe, in another moment of the amorous escalation...; and to feel that all this implies us!... it is Creative goodness.

     It is... new complaisance.

    It is... Incessant piety that renews itself every moment and gives us transcendence.

    The Prayerful Sense shows us, with our corresponding attitude and attention, how the aroma of the day is different, how the consciousness has another awakening, how the attitude of imagination, of listening... is different.

    By contemplating our position, we become aware of our variables. Those that make us permanently creative. Those that lead us to situations where, in theory, we don't know what to say!... But we must know where to look, where to ask.

    Because there is no apparent –"apparent"- hardship that does not have its divine answer, adequate to the moment, appropriate to the circumstances.

    The Eternal, in its indefatigable care, attention and... halo towards life, does not subject life to a dead end. It rushes life, yes, it courts it, it imprisons it, it leads it to the precipice, but it does not push it. And if it does, it doesn't let life hit itself in the fall.

    Therefore, when we feel this awareness of innovation, every day, we know that every circumstance that can overwhelm or immobilise us has its appropriate response. And we will look for it and find it, because it will find us.

    Certainly, as long as we are so disposed.

    The saying goes “God squeezes but doesn’t strangle”.

    The Creator Mystery, from its deep darkness, illuminates… us. In Its Prayerful Sense, it... enlightens us.

    And it is eager to pick us up in its arms, to enfold our being. And so, to feel sheltered, helped, cared for. And consequently to have this libertarian attitude. Like a child when it plays, jumps and runs: it is not aware, without a doubt, of its father's or mother's envelopment, that they are alert of any contingency, but that is how it is.

    When the being reaches maturity it is progressively aware that its games, its jumps... are guarded by a Creative Mystery, by a loving Inspiration.

    And in knowing this!, the being moves like that infant. But now it does so with the consciousness that it will find the right thing, express itself in the new, believe in its resources, will seek and will be found.

    ***

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    La Llamada Orante nos llama a remodelar nuestra actitudposición y estilo.

    “Actitudposición y estilo”.

    La actitud que se tenga ante el convivir diario. La posición que se corresponda según cualidades, capacidades, necesidades. Y el estilo: ese estilo que nos permita estar en la vibración de la belleza, en la vibración de lo amplificado, en la vibración de lo amado.

    Y esta Llamada Orante en ese sentido, constituye un instante, un instante de CONVERSIÓN. Sí, una conversión que nos haga tener otras versiones-visiones de lo acontecido, de lo que acontece, y nos posicionemos bajo otra dinámica.

    La especie, en su grupo dominante y conquistador, colonial y manipulador, estaba en una posición que culminó su capacidad de control. Y he aquí que el estilo de vivir dominante –insisto- colonial, impositivo, manipulador… pero que es el que lleva el ritmo y marca las secuencias de la especie de forma genérica, general –al decir de ahora, “globalizadamente”-… pues bien, ese estilo, esa manera, bajo unas circunstancias aún por aclarar, introdujo variables –variables de convivencia, siquismo, animismo, economía, sociabilidad-… variables que dieron como resultado una evidente y constatable obediencia.

    Tanto es así que la definieron como “Nueva Normalidad”.

    Y estamos hablando, no de María, Antonio, José… No. Estamos hablando de la especie, de la parte de la especie dominante… que, en su afán por el dominio de la propia especie, por ser ésta la más agresiva, la más violenta, la que tiene más capacidad de conquista y de manipulación… pues bien, todo esto se pone al servicio de esa “nueva normalidad”.

    La mayoría de ese espectro que está bajo el orbe de lo globalizado, responde obedientemente. Repetimos.

    Esto da una muestra de que las medidas que se han desarrollado como consecuencia de la evolución del estilo de vivir de la especie, han dado resultado: un mayor dominio, control, manipulación y rendimiento de la especie y, en consecuencia, de todo lo que la rodea: religiones, economías, sicologías, convivencias, costumbres… 

    El Sentido Orante no obedece a las consignas de humanidad, sino que es expresión de los designios del Misterio Creador. 

    No se doblega, ni se le puede vencer ni se rinde. Y con la complacencia de su Amar… llama a aclarar las nuevas situaciones, para que el orante se posicione… tenga una actitud… y desarrolle un estilo.

    La actitud del orante, según la llamada que hace la oración, ha de ser una actitud de confianza plena en el vivir. “Confianza plena en el vivir”. Y el vivir supone asumir, la vida, como un acontecer que tiene recursos, medios, capacidades para permanecer.

    Así nos lo ha hecho saber la evolución de la especie.

    Amén de nuestras capacidades estructurales, funcionales, biológicas, medioambientales, con recursos más que suficientes para permanecer, además, se añaden los recursos que la propia especie ha gestado para mejor adaptarse, mejor rentabilizar su actividad, mejor nivel de libertades, convivencias etc.

    Todo ello ha posibilitado las evidencias de que la especie, en su permanencia, expanda su presencia… y se posicione ante la vitalidad –o vida en sí- como algo ILIMITADO.

    Esta situación nos posibilita, posibilita al orante –desde la óptica de su enseñanza, desde la óptica de su medio o de su posición media como intermediario sanador-, le capacita, insisto, para saber… y confianza plena en lo que hay, en lo que somos.

    Ese camino hacia una conversión, no hacia una “nueva normalidad humana”. Una conversión que nos libere del yugo del consumo, del maltrato, de la separación, de los prejuicios, de los juicios, de los castigos.

    Así, con esa actitud, nuestra posición es la de comprensión de lo que sucede. No enfrentamiento a lo que se impone. Una intención liberadora conversa en todo lo que se hace, bajo la referencia del Misterio Creador.

    Así, nuestra presencia puede ser una referencia bajo otros parámetros: “conversos”, porque se convierten en versiones que se referencian en la Creación, no en los poderes que la especie ha gestado. Los tiene en cuenta. No se enfrenta.

    Y así se establece un estilo, una manera de relacionarse, en la que –insisto- sin entrar en conflicto, se es capaz de versionar –dar la versión-… versionar lo que acontece bajo la referencia de Los Divino, con una óptica en la que cada uno se sienta identificado. Y que podamos alumbrar, con otras luces, las situaciones de obediencia ciega, de temor, de desespero.

    Ese estilo convertidor, esa conversión bajo la referencia de lo Innombrable, nos capacita hacia actitudes creativas, de creativización, de… gestar recursos y posicionarse, sin enfrentarse, a otra perspectiva. Una perspectiva que no sea ¡atacable!, que puede crear curiosidad o sospecha o asombro... pero que no pone en peligro la hegemonía del poder. ¡Ni es su objetivo! El objetivo lo va marcando esa conversión permanente, esa referencia en el Misterio Creador.

    No es un combate el vivir orante, es una conversión permanente, y especialmente hoy, ahora, en este tiempo que toca lidiar con el descaro más evidente que muestra el poder. En todas sus facetas.

    Sin lugar a dudas ni planteamientos ni replanteamientos, esta conversión supone un ESFUERZO… en esa actitud, en ese estar, en ese estilo; un esfuerzo para salirse del orbe de “la gravedad” de lo que pretende controlar, dominar, manipular, esclavizar.

    Y el esfuerzo viene dado por todo el estilo vivido anteriormente: acomodado… consumista… violento… ganador… competitivo… racista…

    Así que, si queremos salir de esa nube tóxica que impone la “nueva normalidad”, debemos posicionarnos con la actitud y el estilo de conversión. Y eso supone un esfuerzo. Eso nos dice la Llamada Orante. Sin ese esfuerzo, caemos en la órbita gravitacional de lo impuesto. Y caeremos en el aplauso fácil al poder –hacia él-, al haber perdido nuestra actitud, nuestra posición y nuestro estilo, y al haberse sometido a los mandatos de lo prepotente.

    Y no es difícil apercibirse de que ese esfuerzo que nos transmite hoy la Llamada Orante, no es algo novedoso o distinto. ¡No! Nos lo dice constantemente. Pero ocurre que hoy nos lo reclama, porque está en peligro –por así decirlo- nuestra identidad como Universo, nuestra disposición como servidores, nuestra capacitación como intermediarios.

    Y en la medida en que nos profundizamos en nosotros mismos… –“en la medida en que nos profundizamos en nosotros mismos”-, encontraremos el auxilio, el cuidado… y la percepción evidente de nuestra referencia: de lo Eterno, de lo Creador. Y esto nos posibilitará ser creativos, mostrar nuevas perspectivas… que no se desconectan de lo que transcurre, pero que versionan, ¡visionan las situaciones de otra manera!

    Los orantes no son legión. Es decir, no es un esfuerzo en el que mayorías participen, no. Son esfuerzos de “minorías”, que son las que, a lo largo del estudio de la evolución, han demostrado su capacidad de cambiar la totalidad, modificar las tendencias, abrir nuevos espacios. 

    Así que se base esa conversión en CALIDADES, no en cantidades. Y esa calidad de esfuerzo, que procede de nuestra naturaleza y que se mantiene y se entretiene por el Misterio Creador, hace de ese esfuerzo una complacencia, una actitud de… saberse en una posición y en un estilo que se corresponde con lo que intuimos que nos muestra el Misterio Creador a través de la Oración.

    La importancia del detalle, el cultivo del afecto, la perseverancia en el compromiso, la fidelidad a los ideales, el cumplimiento de las promesas… todo ello, y más, constituye el ejercicio del esfuerzo. Y, a su vez, su vivencia complaciente.

    Y nos refrendamos orantemente, vibrando en ese esfuerzo liberador de esa alquimia de la conversión.

    ***

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    The Praying Call calls us to redesign our attitude, position and style.

    "Attitude, position and style."

    The attitude one has before daily coexistence living. The corresponding position according to qualities, capabilities, needs. And the style: that style that allows us to be in the vibration of beauty, in the vibration of the amplified, in the vibration of the loved.

    And this Praying Call in that sense constitutes an instant, an instant of CONVERSION. Yes, a conversion that makes us to have other versions-visions of what happened, of what happens, and we place ourselves under another dynamic.

    The species, in its dominant and conquering, colonial and manipulative group was in a position that culminated its capacity for control. And lo here is the dominant style of living –I insist- colonial, imposing, manipulative… but which is the one that beats the rhythm and marks the sequences of the species in a generic, general way -by saying now, “globally”-… well, that style, that way, under circumstances yet to be clarified, introduced variables –variables of coexistence, psyche, animism, economy, sociability-… variables that resulted in an evident and verifiable obedience.

    So it is, that they defined it as “New Normality”.

    We are not talking about Maria, Antonio, José… No. We are talking about the species, the part of the dominant species... that, in its eagerness to dominate its own species, because it is the most aggressive, the most violent, the one with the greatest capacity for conquest and manipulation... well, all of this is put at the service of this "new normality".

    Most of that spectrum that is under the sphere of the globalized, responds obediently. We repeat.

    This shows that the measures that have been developed as a consequence of the evolution of the lifestyle of the species have resulted in: greater control, manipulation and performance of the species and, consequently, of everything that surrounds it: religions, economies, psychologies, coexistence, customs…

    The Praying Sense does not obey the slogans of humanity, but is an expression of the designs of the Creator Mystery.

    It does not yield; it can’t be defeated and does not give up. And with the complaisance of its Love… it calls to clarify the new situations, so that the person at prayer positions himself... has an attitude... and develops a style.

    The attitude of the person at prayer, according to the call of prayer, must be one of full confidence in life. "Full confidence in living". And living supposes assuming life as an event that has resources, means, and capabilities to remain.

    This is what the evolution of the species has showed us.

    In addition to our structural, functional, biological and environmental capacities, with more than enough resources to remain, we also have the resources that the species itself has developed to better adapt, make its activity more profitable, improve the level of freedom, coexistence, etc.

    All this has made possible the evidence that the species, in its permanence, expands its presence... and positions itself before vitality -or life itself- as something UNLIMITED.

    This situation enables us, enables the person praying -from the point of view of his teaching, from the point of view of his environment or his position as a healing intermediary-, enables him, I insist, to know... and to have full confidence in what there is, in what we are.

    A path towards a conversion, not towards a "new human normality". A conversion that frees us from the yoke of consumption, mistreatment, separation, prejudice, judgment, and punishment.

    Thus, with that attitude, our position is one of understanding what is going on. Not confronting what is imposed. A liberating intention converses in everything that is done, under the reference of the Creator Mystery.

    Thus, our presence can be a reference under other parameters: "conversed", because they become versions that are referenced in Creation, not in the powers that the species has gestated. It takes them into account. It does not confront them.

    And so a style is established, a way of relating, in which -I insist- without entering into conflict, one is capable of versioning -giving the version-... versioning what happens under the reference of The Divine, with a point of view in which each one feels identified. And we can illuminate, with other lights, the situations of blind obedience, of fear, of despair.

    That converting style, that conversion under the reference of the Unnameable, qualifies us towards creative attitudes, of creativization, of... developing resources and positioning, without confronting, another perspective. A perspective that is not attackable!, that can create curiosity or suspicion or astonishment... but that does not endanger the hegemony of power. Nor is it its aim! The objective is marked by that permanent conversion, that reference in the Creative Mystery.

    It is not a combat to live in prayer, it is a permanent conversion, and especially today, in this time when it is necessary to deal with the most evident impudence that power shows. In all its facets.

    Without a doubt, neither approaches nor rethinking, this conversion involves an EFFORT… in that attitude, in that being, in that style; an effort to get out of the orb of "gravity" of what it tries to control, dominate, manipulate, enslave.

    And the effort is given by all the style lived before: affluent... consumer… violent... winner... competitive... racist...

    So, if we want to get out of that toxic cloud imposed by the "new normal", we must position ourselves with the attitude and style of conversion. And that needs an effort. That is what the Prayer Call tells us. Without that effort, we fall into the gravitational orbit of what is imposed. And we will fall into the easy applause of power -towards it - having lost our attitude, our position and our style, and having submitted to the commands of the arrogant.

    And it is not difficult to see that this effort that the Prayer Call transmits to us today is not something new or different. No! It tells us so constantly. But it happens that today it calls on us, because our identity as a Universe, our disposition as servants, our training as intermediaries, is in danger, so to speak.

    And to the extent that we deepen in ourselves... -"to the extent that we deepen in ourselves"-, we will find the help, the care... and the evident perception of our reference: of the Eternal, of the Creator. And this will allow us to be creative, to show new perspectives... that do not disconnect from what is happening, but that version, see situations differently!

    Praying ones are not legion. That is to say, it is not an effort in which majorities participate, no. They are efforts of "minorities", who are those who, throughout the study of evolution, have demonstrated their capacity to change the whole, to modify trends, to open up new spaces.

    So base that conversion on QUALITIES, not on quantities. And that quality of effort, which comes from our nature and is maintained and entertained by the Creator Mystery, makes that effort a complaisance, an attitude of... knowing oneself in a position and in a style that corresponds to what we intuit the Creator Mystery shows us through Prayer.

    The importance of detail, the cultivation of affection, perseverance in commitment, fidelity to ideals, the fulfilment of promises... all this, and more, constitutes the exercise of effort. And, in turn, its complaisance experience.

    And we endorse ourselves prayerfully, vibrating in that liberating effort of that alchemy of conversion.

    ***

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  •  

    ¿Quién mueve la marea en su bamboleo…?

    ¿Quién anima a… el viento…? 

    O ¿quién es el que derrama la gota de rocío…?

    ¿De dónde vienen las claridades… y las oscuridades, que parecen ser del mismo signo?

    ¿Quién trae las casualidades?

    Ante todo ordenado… ¿por qué sucede lo imprevisto?

    ¿Cómo esperar… lo sorprendente?

    ¿A dónde van…?, ¿existe el santuario de las plumas de los pájaros? ¿Se puede, con ellas, rehacer un nuevo vuelo?

    ¿Quién decora el color de las flores? ¿Cómo se gesta la elegancia de un estambre? ¿O cómo se construye el salto de una rana?

    ¿Quién diseña la textura de… una tela de araña?

    ¿Dónde reside el Misterio que… habla con silencios?

    ¿Qué hace, qué hace deambulando el humano, restringido en un lugar perdido?

    ¿Quién le induce a sus ocurrencias?

    ¿Quién… quién manda las sequías… o los torrentes cenagosos?

    ¿Se asusta la humanidad, desde su exilio en este lugar del Universo?

    Más bien parece que se recluye en sus erróneos conceptos de saberes.

    Más bien cree que construyó la tierra que pisa. Más bien cree que horadó los volcanes y que gestó las montañas.

    Consciencia dan desde el Misterio, a los seres de humanidad, para que incentiven su imaginación, acrecienten su capacitación, sean fieles devotos de sus naturalezas, cada uno…, y que cada cual se promueva en sus capacidades, que son las dotes que ha ofrecido la vida.

    ¿Quién… quién conoce el espacio? ¿Es acaso un lugar medido? Sí; lo podemos domesticar aquí, y hablar de metros, kilómetros… ¿Y si nos situamos allí?

    Y si el espacio se crea y se crea sin límites, y nos da la infinitud… ¿acaso haría falta el tiempo? ¿Alguien ha aislado el tiempo…?

    Y así, en el mundo de los límites –que se los marca la humanidad porque está en un orbe limitador, aparentemente-, la luz es lo más veloz, a pesar de que la luz constituye un pequeño porcentaje de Universo.

    ¿Se creó la luz para que corriera?, ¿para que se precipitara… y fuera dejando una estela de oscuridades…?

    Las preguntas orantes son respuestas clarificantes.

    Sí, porque nos llevan a otro dimensionado espacio-tiempo-velocidad, sin que nada de eso exista.

    Así que… –así que-… ¿hay algo que exista?

    Y no son dudas… como pompas de jabón. Son preguntas con respuestas sin razón, para entrar en otra dimensión.

    ¿Cuál es el mejor sonido? ¿El gruñido lamentoso y quebrado del maullar de un gato o… el canto del delfín, que se inmiscuye con las aguas? ¿Son las aguas las que cantan, o el delfín?

    ¿¡Tanta!, ¡tanta distancia hay entre la Creación y nosotros!, que nada podemos entender ni responder? ¿A dónde nos quiere llevar?

    Cuando el ser se dispone a orar sin texto, sin boceto, sin preámbulos, sin un plan…

    ¿Un plan…? ¿Acaso hay un plan divino…? ¿Acaso necesita el Misterio Creador un plan…?

    Pero el hombre coquetea con su mística razonable. Y habla de los “planes divinos” como si estuvieran, primero, existentes, o como si estuvieran al alcance de una consciencia exaltada.

    Más allá de las palabras y de los divinos procederes, ¡más allá!… envuelven los Misterios a eso que se dice “Todo”, sin saber qué es Todo.

    El Divino, intermediario del Gran Misterio, nos reclama incesantemente… para que la humanidad no se ahogue en sus petulancias, en sus exigencias, en sus mandatos, en sus obligaciones, en sus deberes, en sus promesas, en sus cuadrados espacios… con esquinas y dientes.

    ¡Ansiosos!… ansiosos se muestran los que se sienten ansiados por lo Divino. Tan pronto desprendidos de todo lo humano, como abandonados a sus especulaciones… de construcciones –¡que ni siquiera son imaginarias!- a propósito de la Creación. Llegan a esgrimir un gran disparo… o llegan a grabar las palabras de lo Creador. Y ahí se debaten entre partículas y sub-partículas… y ancianos legados escritos… 

    ¡Ay!... ¿No había suficiente con el sonido, que hubo que escribirlo para ¡atraparlo!?

    Es semejante a secuestrar el aire por donde ha de volar un pájaro.

    Y mientras la humanidad se ensalza con sus logros, sus dominios, sus poderes, sus importancias personales…, el agua, imprescindible para este estilo de vida, transcurre indolente. No se aplaude en su recorrido, ni festeja sus lluvias, ni hace ceremonias en sus fuentes… No… no enciende una vela en el medio del lago. 

    Y el invisible respirar de ese prana –que se le pone nombre… para dominar-, no festeja el aire en sus revoloteados giros de idas y venidas. Parece un felino enjaulado, que no encuentra la vía de salida y de escape de este pintado azul.

    El reclamo orante… es el eco de lo que nunca sonó, de lo que nunca se dijo… 

    Es emanación… ¡sin origen!

    La Eternidad no se origina.

    ¡Ay! ¡Cuánto exige la humanidad a la Creación, para que le cuente y le diga qué es lo bueno o lo malo! Parece mentira, cuando la sapiencia se enorgullece de conocerlo todo. Pero en el fondo… sabe que es vanidad. Y más al fondo, aguarda el milagro de una sorprendente… sí, de una sorprendente y misteriosa acción. 

    Late, sí, late en el corazón de cada ser… el poder presenciar y vivir el milagro del secuestro desde lo Eterno; ser abducidos desde este… “color”, para llevarnos a la inmensidad del Misterio.

    Se aguarda –en diferentes niveles- permanentemente el Milagro. 

    ¡Y lo cierto es que está!, pero no a gusto de lo humano. Por eso no lo cata, no lo huele, no lo saborea, no lo toca. Hay demasiada soberbia para admitir que hay otra… lo que realmente hay: otra perspectiva, otra naturaleza.

    Lo Divino es ¡inmediato! Lo que le antecede no precisa acción.

    Y es así que el Sentido Orante nos pregunta: 

    En consecuencia, ¿por qué aferrarse a las razones? ¿Por qué… amilanarse ante situaciones? ¿Por qué infravalorarse o supravalorarse? ¿Qué sentido tiene el dominar, el controlar…? ¿No es acaso un insulto… a la excepcionalidad de la vida?

    Desde la visión increíblemente misteriosa, se plasma un instante que se llama “vida”. Porque El Que Ve, hace posible lo que está.

    Porque El Que Ve, hace posible lo que está.

    Sí es posible –nos expresa el Sentido Orante- estar con la consciencia de que somos visionados… y que por eso estamos.

    Ciertamente, el más mínimo de nuestros actos o pensamientos… se ve.

    El que oculta, se hace un flaco favor… porque más en evidencia se pone su inutilidad. 

    Quien visiona… y produce el estar, no puede ser traicionado. De ahí que orantemente se pueda… ejercitar un estar transparente; un estar visible.

    Y por ello, un estar bajo… –¡sin que sea sometimiento!- bajo la visión trascendente. Y así, cualquier hacer se vuelve… bello, misterioso, sorprendente, son-riente.

    En la sintonía de visiones, se va… 

    Se va estando… sin permanecer en ningún lugar.

    Así…

    ***

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  •  

    Who moves the tide in its sway...?

    Who encourages... the wind...? 

    Or who is it that spills the dewdrop...?

    Where do the lights come from... and the darkness, which seem to be of the same sign?

    Who brings the coincidences?

    In front of everything ordered... why does the unexpected happen?

    How can we expect... the surprising?

    Where do they go... is there a sanctuary for the feathers of birds? Can they be used to make a new flight?

    Who decorates the colour of flowers? How do you create the elegance of a stamen? Or how do you build the jump of a frog?

    Who designs the texture of... a spider's web?

    Where does the Mystery that... speaks in silence reside?

    What does, what does the human being do wandering, restricted in a lost place?

    Who induces him to his thoughts?

    Who... who commands the droughts... or the swampy rivers... 

    Is humanity frightened, from its exile in this place of the Universe... 

    He seems rather that he is confined to his erroneous concepts of knowledge.

    He rather believes that he has built the earth that he treads on. He rather believes that he drilled volcanoes and created the mountains.

    From the Mystery, they give consciousness to the beings of humanity, so that they may stimulate their imagination, increase their training, be faithful devotees of their natures, each one..., and that each one may promote himself in his capacities, which are the gifts that life has offered.

    Who... who knows space? Is it a measured place? Yes; we can tame it here, and talk about meters, kilometres... And if we place ourselves there? 

    And if space is created and created without limits, and gives us infinity... would we need time? Has anyone isolated time...?

    And so, in the world of limits -marked by humanity because it is in a limiting orb, apparently- light is the fastest, even though light constitutes a small percentage of the Universe.

    Was light created to run, to precipitate... and to leave a trail of darkness...?

    Prayerful questions are clarifying answers.

    Yes, because they lead us to another dimension of space-time-velocity, without any of that existing.

    So... –so-... is there anything that does exist?

    And they are not doubts... like soap bubbles. They are questions with answers without reason, to enter another dimension.

    What's the best sound? The wailing, broken growl of a cat's meow or... the song of the dolphin, which intrudes into the waters? Is it the waters that sing, or the dolphin?

    Is there so much distance between Creation and us!, that we can neither understand nor respond to it? Where does it want to take us?

    When the being prepares to pray without text, without a sketch, without preambles, without a plan...

    A plan...? Is there a divine plan...? Does the Creator Mystery need a plan...?

    But man flirts with his reasonable mystique. And he speaks of "divine plans" as if they were, first in existence, or as if they were within the grasp of an exalted consciousness.

    Beyond words and divine procedures, beyond!... the Mysteries envelop that which is called "Everything", without knowing what Everything is.

     The Divine, the intermediary of the Great Mystery, calls on us incessantly... so that humanity does not drown in its insolence, in its demands, in its mandates, in its duties, in its business, in its promises, in its square spaces... with corners and teeth.

    Anxious!... anxious are those who feel longed by the Divine. Sometimes detached from everything human, and then they are abandoned to their speculations... of constructions -which are not even imaginative!- in respect to Creation. They come to wield a great shot... or they come to record the words of the Creator. And there they debate between particles and sub-particles... and old written legacies...

    Oh!... Wasn't it enough with the sound that they had to write down to catch it?

    It's similar to hijacking the air where a bird has to fly.

    And while humanity is extolling itself with its achievements, its domains, its powers, its personal matters..., water, which is essential for this lifestyle, is passing indolently. It does not congratulate itself on its journey, nor does it celebrate its rains, nor does it make ceremonies at its fountains... It does not... light a candle in the middle of the lake.

    And the invisible breathing of that prana -which is named... to dominate-, does not celebrate the air in its fluttering twists and turns. It looks like a caged feline, which does not find the way out and escape from this blue painting.

    The prayerful claim... is the echo of what never sounded, of what was never said... 

    It is emanation... without origin! 

    Eternity does not originate.

    Alas! How much humanity demands of Creation, that it should tell it and tell it what is good or bad! It seems a lie, when wisdom is proud to know everything. But deep down... it knows that it is vanity. And deeper down, it awaits the miracle of a surprising... yes, a surprising and mysterious action.

    It beats, yes, it beats in the heart of every being... to be able to witness and live the miracle of abduction from the Eternal; to be abducted from this... "colour", to take us into the immensity of the Mystery.

    The Miracle is expected -on different levels- permanently.

     And the truth is that it is there!, but not to the liking of the human. That's why you don't taste it, smell it, taste it or touch it. There is too much pride to admit that there is another... what there really is: another perspective, another nature.

    The Divine is immediate! What precedes it requires no action.

    And so it is that the Prayerful Sense asks us:

    Therefore, why cling to reason? Why... be intimidated by situations? Why underestimate or overestimate yourself? What is the point of dominating, controlling...? Is it not an insult... to the exceptionality of life?

    From the incredibly mysterious vision, an instant called "life" is captured. Because the One Who Sees makes possible what is. 

    Because the One Who Sees makes possible what is.

     

    It is possible -the Praying Sense expresses to us- to be with the consciousness that we are seen... and that is why we are.

    Certainly, the slightest of our acts or thoughts... can be seen.

    He who hides, does himself a disservice... because his uselessness becomes more evident.

    He who envisions... and produces being, cannot be betrayed. Hence, one can prayerfully... exercise a transparent being; a visible being.

    And therefore, a being under... -without it being submission!- under the transcendent vision. And so, any doing becomes... beautiful, mysterious, surprising, smiling.

    In the tuning of visions, one goes... 

    One goes while... without remaining anywhere. 

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    ***

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